El día que no quise saber mas de tí.

Salimos la noche era fría, fuimos primero a la botica no se porque vamos allí si ponen música grupera, duranguenze, de ese estilo.
Después de la botica nos salimos porque ya estaban poniendo mucha cumbia y a ninguno de los dos nos agrada demasiado.
Ya eran como las 10 y no teníamos ganas de regresar a casa. La opción fue ir al karaoke. Al llegar estaban casi todas las mesas llenas no había mucha gente por lo regular este lugar esta bien lleno entre las 9.30 y 11.
Nos sentamos en la barra y yo pedí para cada quien una cuba de SMIRNOFF dado mi poco presupuesto para esa noche tenia que conservar lo suficiente para el regreso. Estamos chido platicando y disfrutando la música, decidimos cantar una canción (aun que no te pueda ver de Alex Ubago) pedimos el cancionero. Entonces a ella se le antojo un cigarro pero pos comprar una cajetilla para un cigarro no valía la pena, le dije: -Mira allí en esa mesa tienen cigarros, porque no les pides uno-. Entonces ella fue y se acerco a un wey a pedirle uno pero el no tenia o se hizo el que no tenia y ella regreso a donde estaba sentada, poco tiempo después el wey se acerco a ella y saco una cajetilla, se la extendió haciendo mención de que era el ultimo y que era para ella (yo estaba viendo todo ese flirteo entre los dos). El regreso a su lugar con sus amigos y amigas; ella empezó a fumar, se voltea, me dice con señas que ahorita regresaba y se dirigió hacia donde estaba el wey.
Yo por dentro me decía tranquilo no hay nada entre ustedes dos, por lo tanto ella puede estar con quien quiera y no tienes ningún derecho a sentir celos. Y me quede viendo como platicaban muy juntos dado que la música alta y el deseo mutuo provocan ese acercamiento. Fue entonces cuando nos llaman para ir a cantar ella ve a ese wey y como que le pregunta si va o no, o que la espere pero regresa; no lo se fue una mirada como de aprobación. Entonces pasamos a cantar pero la canción nos salio horrible yo sentía una pena espantosa no podíamos seguir la letra y ni el tono nos salia. Regresamos a nuestro lugar y ella al poco rato me hace la misma señal de que regresaba y me dejó allí, con la palabra en la boca de lo mal que salio la canción Nuevamente se ponen a platicar, ese wey me hacia señas como saludándome yo le devolvía sus saludos como diciéndole: -ja ja ja no me voy a molestar porque estés con la niña que me gusta.
De repente veo al wey agarrarle la mano y le acaricia la mejilla de inmediato me encendí pero trataba de conservar la calma así que pedí la cuenta y me salí del lugar como rayo. Al estar fuera del lugar me detuvo un policía: -oye tú ¿no hay alguien en la puerta?-. A lo que yo respondí -ahh creo que esta allá arriba-. Y eso me tranquilizo pensé un poco las cosas y regrese por ella.
Al subir de nuevo seguía platicando con el chavo, me acerque a su oído y le dije: -te quedas o te vas. Estaba indecisa y le dije nuevamente; -¿te quedas o te vas? Te espero afuera.

Y sentí que la mirada de todos estaba en mi pero no me importo estaba super encabronado y salí otra vez. No paso un minuto y ella estaba abajo conmigo. Al verla mi furia y coraje se volvió en contra de ella y le grite un montón de cosas: -ya estoy harto que me agarres de tu pendejo, de la persona a quien recurres cuando quieres salir, cuando te sientes sola, del pendejo que le regala cosas. Me he aguantado muchas cosas y créeme soy una persona muy paciente y comprensiva pero todo tiene un limite y ya me arte de que me uses. No voy a permitir más que pases sobre de mi, que me faltes el respeto.-

Estamos en la calle en una esquina yo le dije: - sí quieres quedarte quédate-. Y ella me dice no como tu quieras si quieres que me valla contigo vamonos. Era evidente que quiera quedarse pero no lo hizo, ella paro de inmediato un taxi, yo le abrí la puerta del taxi y cuando me iba a subir vi al wey que le hacia señas a mi linda princesa; todavía con rabia le dije a ella -te hablan, enserió que si te quieres quedar quédate yo te presto para que te regreses-. Ella pensó que podrían armarse los trancasos y me dice: -ya vamonos-. No miro al wey. El taxi arranco.

En el camino me decía: -ya no me quieres piter, verdad-. Y me abrazaba pero yo me quitaba sus brazos. Lo volvió hacer:- ya no me quieres piter-. Y en una de esas me dio un beso en la mejilla, lo que mas me enfureció se me figuro al beso de judas o como si le diera lastima y ese fuera mi premio de consolación.
Llegamos a su casa. En ese momento tenia mis ojos chillones y solo le dije: -Ya no quiero que me busques más-. -Sí tu así lo quieres-. Dijo ella y yo me fui.
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