Manual para no morir de amor. Principio Dos

Ya hace un buen rato publiqué frases del libro: Manual para no morir de amor; ahora he hecho un resumen del segundo capitulo.

Casarse con el amante es como hecharle sal al postre.

Las relaciones prohibidas son especialmente pegadizas por que el placer que generan es muy concentrado, penetrante y adictivo.
Los amantes crean su propio microcosmos y sus propias reglas de supervivencia: un mundo solo para dos exclusivo.
Nadie quiere perder el encanto de un amor que te lleva al límite.
Del amor proscrito, al cuento de hadas: “Nos amamos, viviremos juntos y construiremos una familia, con los míos, los tuyos y quizás los nuestros”.
Cuando el apego va echando raíces, las consignas iniciales de “disfrútalo mientras dure” o de “vivir el momento” van perdiendo fuerza y, a medida que la necesidad de estar juntos aumenta, el futuro hace su aparición. La cuestión es saber si es posible trasplantar la relación de amante a un matrimonio estable, sin perder la vivacidad que nos hace felices.
¿Qué felicidad buscas? Una real y con los pies en la tierra o una sin más fundamento que las ganas de seguir.
El efecto spa de tener un amante: relación, masajes, caricias, orgasmos, bellas palabras, reducción del estrés, bloqueo de las preocupaciones por unas horas.
Como en cualquier consumo de droga, el nivel de tolerancia del organismo a la sustancia (o la persona) aumenta y necesitamos más cantidad de lo mismo para lograr mantener la sensación a un nivel satisfactorio.
Del cielo al purgatorio y, a veces, al infierno.
Los amantes que se juntan pecan de ingenuidad y un egocentrismo increíble: creen que los demás deberían estar felices como ellos, como si la dicha tuviera que ser contagiosa. La gente afectada y herida por la decisión y los despechados no se cruzan de brazos: protestan, se deprimen y ponen a trabajar a sus abogados.
La creencia que te mueve es definitivamente triunfalista. “El amor no conoce límites”.
Costos sociales y pérdidas afectivas.
… es de esperar que algunos “amigos” consideren que las relaciones de amantes deben permanecer ocultas y que es de mal gusto exponerlas abiertamente.
Sentirás que tu alegría desbordante es una molestia para todos aquellos que desean que fracases, y no serán pocos.
Si tienes claro lo que quieres, no te rindas.

La baja en la pasión.
No es lo mismo el encuentro secreto, que la convivencia abierta. El estrés sostenido barre con la mayoría de los grandes amores y con la libido sobrante.
Tendrás que vértelas con una pareja con la cual no tienes historias y proyectos compartidos.
Las parejas estables, además de amarse y tratar de pasarla bien, deben hacerle frente a una realidad que no es tan divertida.
Los amantes no “sobreviven”: disfrutan.
… El amor es una condición necearía pero no suficiente para que la vida en pareja funcione adecuadamente.
Necesitas crear una nueva visión del mundo, un poco menos fantástica y más realista: ¡debes traer el nirvana a casa y mantenerlo vivo!
Los tuyos, los míos y los que vendrán.
Lleva tiempo y desgaste acoplarse a los hijos de tu ex amante y que tu ex pareja vea con naturalidad que tus hijastros vivan con sus hijos y que todos, además, acepten un embarazo inesperado.
¿Amante o no amante?
La experiencia demuestra que si no resuelves primero lo que tienes con tu pareja, para bien o para mal, nunca tendrás claridad emocional ni sobre tu amante ni sobre tu pareja.
¿Hay riesgo de que te quedes sin amante y sin pareja?
El riesgo de irte a vivir con tu amigo o amiga prematuramente es que no puedas manejar ni la convivencia ni la separación. Cabeza fría, así el corazón esté recalentado.


¿Conoces a tu amante lo suficiente para saber si son compatibles para una vida en pareja?
Suma las horas juntos. Piensa que situaciones haz compartido. Pregúntate sí necesitas tiempo. Si lo único que tienes son hermosas anécdotas de hotel, no tienes nada.
Antes de echarle sal a postre…, repasa las razones que te tienen junto a él o ella. Trata de comprender qué te llevó a ello y qué te mantiene allí. Intenta ser realista.
El amor no lo justifica todo: el amor se desvirtúa si necesita del engaño y la mentira.
¿Eres capaz de confiar en la fidelidad del que fue amante y ahora comparte tu vida?
Pasar de cómplice a víctima es una paradoja que agobia y le quita el sueño a más de uno.
 Y para terminar un vídeo que me pareció acorde al tema. Se trata de un fragmento de la película amores perros; en particular la segunda historia cuando el Don abandona a su esposa y familia para irse con una mujer más joven y guapa.